Llegó la hora, es el momento de que las cosas cambien

18 de Noviembre de 2010

UN SALUDO A TODOS LOS CIUDADANOS AZUDENSES QUE CREEN QUE LLEGÓ EL MOMENTO DEL CAMBIO

La crisis económica y social amarga nuestras vidas. No es la primera vez que ocurre algo así. En el siglo XIX, desde la primera convulsión del capitalismo allá por 1848, las crisis económicas se sucedieron con una regularidad que impresiona hasta sumar cinco episodios, uno por década. En el siglo XX el capitalismo generó otras seis grandes crisis (1906, 1920, 1929, 1973, 1992 y 2000) y una de ellas, la Gran Depresión, desembocó en la mayor carnicería de la historia de la humanidad bajo la forma de guerra mundial, totalitarismos y holocausto. En el siglo que acaba de comenzar padecemos otra crisis especialmente virulenta y equiparable en parte a la crisis del 29: la que estalló entre los años 2007-2008. El balance general que nos brinda la historia del capitalismo es, por lo tanto, muy claro: doce crisis en poco más de siglo y medio o, lo que es lo mismo, aproximadamente una crisis económica cada catorce años.

Todas estas crisis tienen puntos en común y, sobre todo, un desenlace idéntico: sus consecuencias inmediatas las pagaron siempre los más desfavorecidos.

Además de ser intrínsecamente inestable, el capitalismo ha dejado en la cuneta al 80% de la población mundial. El capitalismo, por tanto, es un sistema económicamente ineficiente porque no es capaz de sastisfacer las necesidades básicas de los seres humanos, a lo que une su condición de depredador de los recursos de un planeta que ya no aguanta más y que está comenzando a rebelarse contra la humanidad.

En la actualidad los grandes partidos nacionales se han convertido, por convicción o por impotencia, en abanderados de una visión del capitalismo singularmente dañina: el neoliberalismo. Parece que les importe más el bienestar del gran capital que el de los ciudadanos. Esos partidos aprueban paquetes multimillonarios de ayudas para una banca codiciosa e irresponsable mientras que endurecen la legislación laboral, rebajan el sueldo a los trabajadores y anuncian la reducción de las pensiones.

Para mantener sus cuotas de poder esos partidos mantienen un tinglado, el del bipartidismo, que pervierte el ideal representativo de la democracia. Para ello cuentan con la inestimable ayuda de pequeñas formaciones nacionalistas que, a cambio, reciben cuotas de poder muy por encima de la realidad social y política a la que representan. Obviamente, en este juego de suma cero, quien sale perdiendo es Izquierda Unida ya que el exceso de representación del PSOE, del PP y de los nacionalistas es el resultado del robo de la representación política que legítimamente deberíamos tener.

En Izquierda Unida de Azuqueca de Henares estamos convencidos de que el cambio no es una opción sino una obligación. El tiempo se agota y el margen se estrecha. Estamos llegando al límite físico de un sistema que atenta gravemente contra el equilibrio ecológico, la justicia, la igualdad y la paz social. El número de ciudadanos conscientes de esta realidad tan grave aumenta a diario aunque su voz no se escucha aún lo suficiente.

Por eso hemos creado este blog. En él los miembros de la candidatura de Izquierda Unida de Azuqueca de Henares y otros afiliados de nuestra organización expondremos nuestras reflexiones y propuestas para contribuir a una discusión serena sobre los graves retos a los que hemos de hacer frente, tanto a nivel general como local.

Pretendemos animar un debate social pervertido por gente que se escuda en el anonimato que proporciona internet para insultar cobardemente al adversario, por tertulias escandalosas y por mercenarios de la opinión que cobran por envenenar las conciencias. ¡Basta ya de rebuznos, de groserías, de zafiedad y de silencios cómplices!

Hay quienes considerarán que nuestros objetivos son muy ambiciosos. Cierto. Pero la urgencia de afrontarlos no es menor que la magnitud del desafío ante el que hemos de medirnos.

Concluyamos esta presentación con una frase inmortal de nuestro Francisco de Quevedo que, a pesar del tiempo transcurrido desde que se escribió, viene muy a punto: si quieres leernos "léenos, y si no, déjalo, que no hay pena para quien no nos leyere."

Consejo Político Local de IU

sábado, 16 de julio de 2011

El drama de los desahucios


Desde que comenzó la crisis cientos de miles de familias se han visto condenadas a vivir en la calle, sin casa y con una deuda astronómica de por vida. Esta es la realidad que se vive a diario en España ante la mirada impasible de la banca y la insolidaridad e indiferencia del bipartidismo PP-PSOE.

Según datos del Consejo General del Poder Judicial, un total de 15.491 familias tuvieron que abandonar su casa en el primer trimestre del año por no haber podido pagar la hipoteca u otro tipo de deudas. Al comienzo de la crisis, en los primeros meses de 2008, los desahucios apenas alcanzaban los 5.000, pero las previsiones auguran que entre 2011 y 2012 se podría llegar a la cifra total acumulada de 500.000 familias en la calle y con deudas hipotecarias imposibles de asumir.

Que nadie piense que con la pérdida de la vivienda termina el drama de estas familias. A partir del momento en el que se produce el desalojo se inicia un calvario para ellas aún peor que todo lo vivido antes. La gran mayoría de estas familias que se quedan sin hogar carecen de empleo e incluso de subsidios. Pero a pesar de ello mantienen la obligación de abonar las cuotas con intereses de la casa que un día compraron y que, debido a la grave crisis económica, pasa ahora, por el 50% del valor de tasación, a ser propiedad de quien perpetró la fechoría: el banco.

En descargo de los bancos suele decirse que quien pide el crédito hipotecario es responsable de su acción, de modo que debe asumir resignadamente las consecuencias de su impago. Pero los que así argumentan se "olvidan" de algunos pequeños "detalles". Para empezar, son las entidades financieras las que dan los créditos y se supone que al hacerlo calibran adecuadamente los riesgos. Además, en numerosas operaciones las entidades financieras tasan el valor del inmueble, inflándolo convenientemente para aumentar el montante del crédito que ha de pagar el deudor. Recordemos también que en una época de sobreliquidez y de dinero barato, las entidades financieras se arrojaron a los brazos de la especulación inmobiliaria prestando dinero a espuertas a promotores descabellados y, en justa correspondencia, prestándolo también a manos llenas a los futuros compradores de esas viviendas con fórmulas hipotecarias imposibles por encima del 100% del valor del inmueble y a pagar hasta en 50 años. Por otra parte, las entidades financieras establecen las condiciones del préstamo, sin posibilidad de negociación en aquellas cláusulas abusivas que les benefician. Y, por último, si el deudor no paga se queda sin casa y arrastra la deuda pendiente puesto que su responsabilidad es ilimitada, mientras que si el banco tiene problemas de liquidez recibe dinero del presupuesto público para tapar sus agujeros y su insolvencia.

Pero no olvidemos lo esencial de todo este asunto sin lo cual nada se entiende: el capitalismo entró hace décadas en un proceso de financiarización extrema, fruto de la sobreacumulación de capital y de la reducción real de los salarios, que basa el crecimiento de los beneficios en un endeudamiento privado masivo y en la especulación. Los bancos han entrado de lleno en este aquelarre, alimentando la deuda privada de un modo brutal y conectándola con la burbuja del ladrillo. Por eso decía antes que eran los responsables últimos de todas estas fechorías.

Después de muchos días sin aparecer en los medios de comunicación, escondido por su propio partido para no perjudicar aún más al gobierno, el señor Rodríguez Zapatero planteó en el debate sobre el estado de la nación un “paquete de medidas para proteger a quienes no pueden hacer frente al pago de las hipotecas”. ¿Se trataba de la dación en pago? Pues no, faltaría más. El Sr. Presidente se limitó a plantear la elevación de la cantidad de la nómina que no pueda ser embargada por impago hipotecario. La parte del sueldo que las entidades financieras no podrán embargar en los procesos de ejecución hipotecaria se elevará al Salario Mínimo Interprofesional, más un 50% de esa cantidad, a la que se sumará un 30% adicional por cada miembro de la unidad familiar que no disponga de ingresos propios. La cantidad inembargable pasa así para una persona sin obligaciones familiares de 641 a 961 euros, a los que se sumaría ese 30% adicional por cada miembro de la unidad familiar que no disponga de ingresos.

El decreto de “ayuda a las familias que no pueden pagar sus créditos hipotecarios” salió adelante el pasado día 14 de Julio con los apoyos de UPyD, PNV y Coalición Canaria.

Este aumento de la parte inembargable del salario es un parche más para un sistema financiero podrido que tiene agujereados los bolsillos de los ciudadanos. Es una medida insuficiente porque se sigue condenando a las familias que, después de pasar por el drama de una ejecución hipotecaria, tiene que seguir pagando una vivienda que perdieron para siempre. Esta medida es como arrojar un vaso de agua en medio de un bosque incendiado, una improvisación penosa y sin fruto para no admitir la dación en pago, en definitiva, una cortina de humo del gobierno socialista para tapar su debilidad ante la implacable voracidad de los bancos y de los mercados.

Además, el nuevo decreto produce muchas dudas y deja sin resolver los problemas más importantes. Por ejemplo, el de los avalistas que siguen respondiendo con sus rentas, viviendas u otros bienes ante la deuda del hipotecado. Por otra parte, no acaba con el estigma de las familias a las que se les “cuelga” el calificativo de morosas, impidiéndoles así el acceso a créditos o a contratos de alquiler. Por último, no es una solución para aquellas familias que no perciben ningún tipo de ingresos (la inmensa mayoría de los damnificados), puesto que se quedan sin vivienda y sin recursos económicos para hacer frente a una deuda que nunca prescribe.

Desde que se produjo el estallido de la burbuja inmobiliaria los grupos de izquierda como IU-ICV, BNG y ERC han defendido implantar la dación en pago o, lo que es lo mismo, que la entrega del piso hipotecado sirva para saldar la deuda contraída. Igual que no se concede un crédito si no hay materia o proyecto pignorable, debería cancelarse la deuda si se pierde definitivamente lo que quedó en prenda o depósito. Lo contrario, por mucho que lo consagre la ley, es pura extorsión o imposición mafiosa. La mayoría bipartidista del Congreso, una vez tras otra, ha rechazado siempre esta propuesta, con el apoyo inestimable de los grupos nacionalistas de derechas. Estas iniciativas a favor de la dación en pago coinciden con las de organizaciones de consumidores y plataformas ciudadanas de damnificados, que están ejerciendo una labor muy importante impidiendo por ahora los desahucios y trasladando a la opinión pública la imagen de un drama que nos avergüenza.

La medida del Sr. Zapatero es la enésima prueba de que el Gobierno acata las órdenes de una banca cada vez más avariciosa, y que prefiere sostenerla aunque ello lleve a condenar sin remisión a los más vulnerables. Todo con tal de mantener indemnes los privilegios del poder financiero.

María José Pérez Salazar es militante de IU de Azuqueca de Henares

Las partes olvidadas de la Constitución

Ejemplar de la Constitución que se envío a todos los hogares españoles con motivo del referéndum constitucional

Cuando alguien quiere calzarse una posición respetable en el debate político menciona la Constitución. Y lo hace con más fuerza cuanto mayor es su propósito de retorcerla. Desconfiemos de los que se erigen en defensores de su letra y espíritu clamando a voces por su respeto. Los que así actúan someten la laudatio de la norma suprema a intereses espurios que, bien disimulados, ocultan sus verdaderas intenciones.

La forma más socorrida para lograr esta adulteración consiste en escamotear aquello que incomoda del texto constitucional y, por el contrario, exaltar lo que interesa sustrayéndolo del contexto. Vieja añagaza que ya apuntara Aristóteles en el Libro II de la Retórica.

Hay en la Constitución dos partes muy damnificadas por este daño consciente: el Preámbulo y el artículo 1.1 del Título Preliminar; es decir, aquello que es pórtico, inicio e inspiración, se supone, de todos los artículos que vienen después.

Si la Constitución se dividiera en partes como las regiones de un país, el Preámbulo y el artículo 1.1 deberían ser declarados zonas catastróficas azotadas continuamente por toda clase de calamidades. No hay partes más maltratadas de la Constitución que éstas, por incómodas y potencialmente desestabilizadoras de un orden injusto y caduco que el bipartidismo se empeña en mantener.

El Preámbulo defiende los siguientes principios: la paz interior basada en la democracia y en un orden económico y social justo, el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular, el ejercicio de los derechos humanos, el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida, y la paz y la cooperación entre todos los pueblos de la Tierra. En pocas palabras, la paz, la democracia avanzada y la justicia social como elementos unidos e indispensables para construir una sociedad digna de ciudadanos con derechos.

El Preámbulo de la Constitución plantea ideales que hoy, tras varios decenios de reacción política y económica, parecen revolucionarios. De él se deduce que no puede haber paz civil si no hay justicia social y económica, que el progreso de la economía se debe subordinar al aseguramiento para todos de una digna calidad de vida, que la democracia no es simple selección de líderes y que los derechos humanos son reales sólo si pueden ejercerse. Si lo miramos con atención, el Preámbulo afirma exactamente lo contrario de lo que hoy se consiente y estimula: que la justicia social y económica es una antigualla, que hay que soportar con mansedumbre de cabestro la desigualdad, la injusticia y la pobreza, que los seres humanos están al servicio de la economía y no al revés, que la democracia se reduce a votar cada cuatro años y que basta con decir que algo sea un derecho para que así lo consideremos aun cuando resulte imposible ejercerlo. No cabe una adulteración mayor de la letra y del espíritu constitucionales. Hora es ya de pedir responsabilidades a quienes nos han traído a esta situación que hace burla de nuestra ley suprema.

Las afirmaciones del Preámbulo hacen que no desentone lo que le sigue de manera inmediata, esto es, el artículo 1.1, que aborda la sustancia del Estado español, el cual se define primero de todo como social, y luego democrático y de Derecho, siguiendo el ejemplo de la Ley Fundamental de Bonn que, a su vez, bebe de la precursora Constitución de Weimar y de nuestra Constitución de la Segunda República.

Constitucionalmente hablando el Estado español no es liberal, ni conservador, ni mínimo, ni puro apéndice de los mercados, ni por supuesto anti-intervencionista. El Estado español es, sin duda, social. Y lo es no sólo porque lo diga el artículo 1.1 de la Constitución, que ya sería bastante, sino porque un Estado liberal o neoliberal no hace nada para regular la economía capitalista, que es asunto que se deja en manos de los mercados y de los agentes económicos individuales. Las tareas políticas del Estado liberal nada tienen que ver con la búsqueda de un orden económico y social justo sino que, bien al contrario, se limitan a amparar la libertad negativa y los derechos negativos de los individuos, así como a garantizar la soberanía de los mercados, que es como decir proteger y consolidar el poder anónimo y dictatorial de aquellos que los controlan. Dicho de otra manera, los principios expresados en el Preámbulo sólo pueden ser realizados bajo la soberanía de un Estado social que intervenga, regule, ponga orden, proteja derechos positivos y colectivos, y subordine los apetitos individuales expresados en el mercado a los intereses superiores de la justicia, la paz y la democracia. En contraposición al Estado liberal, el Estado social reposa en la idea de sociedad en la que las abstracciones individualistas y las robinsonadas son sustituidas por una concepción del individuo/ciudadano que es parte de la sociedad y al que la sociedad le debe amparo a cambio de colaboración.

¿Si tan malparados salen del contraste con la realidad el Preámbulo y el artículo 1.1, qué decir de sus hijuelos, los artículos 9.2, 10.2, 31, 39.1, 40 al 51, 128 y 131, olvidados perennes de la Constitución?

En esos artículos la Constitución otorga a los poderes públicos hacer efectiva la igualdad y remover los obstáculos que la impidan. Además, en lo concerniente a los derechos del hombre pone como referencia interpretadora la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el resto de tratados y acuerdos internacionales ratificados por España. Por otra parte, asigna a los poderes públicos las tareas de crear un sistema fiscal universal basado en los principios de igualdad y de progresividad, asegurar la protección social y económica de la familia, que la distribución de la renta personal y regional sea cada vez más equitativa, el mantenimiento de un régimen público de seguridad social universal y suficiente, la consecución del pleno empleo, la organización y tutela de la salud pública, la seguridad, la higiene y el descanso en el trabajo, el acceso universal a la cultura y a un medio ambiente adecuado, la promoción del acceso a una vivienda digna impidiendo la especulación del suelo, la obligación de mantener un sistema de pensiones adecuadas y la defensa de los consumidores frente al abuso. Por último, la Constitución menciona taxativamente que toda la riqueza del país, en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad, está subordinada al interés general, que el sector público puede reservarse la actividad económica de recursos o servicios esenciales así como la intervención de empresas y, finalmente, la potestad de los poderes públicos para planificar la actividad económica general con el fin de atender las necesidades colectivas y la más justa distribución de la renta.

¿Quién reivindica hoy esta parte de la Constitución, enlazada naturalmente con el Preámbulo, con el artículo 1.1 y con la tradición más social de la historia constitucional europea? Sólo la izquierda de verdad y aquellos que claman a título individual por un mundo más justo. Estos son hoy los verdaderos defensores de la Constitución española. Los demás, los que pontifican con grandilocuencia sobre su adhesión incondicional a un texto que mutilan, por mucho que se envuelvan fanáticamente en la bandera, son polilla y carcoma de una norma que dicen defender pero a la que desprecian profundamente.

¿Por qué la izquierda se ha dejado arrebatar la Constitución, permitiendo que sea patrimonio exclusivo de quienes la mancillan, cuando hace tres décadas era la izquierda quien más reivindicaba que nos diéramos una norma fundamental en paz y en libertad? Diversas causas permiten formar una explicación. En primer lugar por oposición frontal a algunos de sus contenidos, singularmente el breve Título II dedicado a la corona. También porque las garantías constitucionales de los derechos son muy desiguales, colocando en situación de franca indefensión a los que tienen un carácter más social y colectivo. Y, finalmente, porque la Constitución hace gravitar el sistema electoral en la circunscripción provincial, lo que ha facilitado la marginación de la izquierda real del sistema político. Otras consideraciones que tienen que ver con asuntos más simbólicos, aunque no por ellos menos importantes, también han fomentado este desapego.

La Constitución española no es un documento perfecto. Contiene incongruencias y dispone algunos asuntos de gran importancia de un modo muy discutible e incluso contrario al buen juicio. Pero no por ello debemos despreciar la legitimidad que otorgarían algunos de sus principios a un programa emancipador y rupturista. La izquierda real no está sobrada de recursos y de apoyos para defender sus propuestas sin apelaciones externas. Rescatemos lo mejor de la Constitución para armar un discurso de izquierdas que despierte ilusiones y esperanzas adormiladas. Y hagámoslo cuanto antes porque el tiempo se acaba.

Emilio Alvarado Pérez es Coordinador Local de IU y Portavoz de IU en el Ayuntamiento de Azuqueca de Henares

miércoles, 6 de julio de 2011

Bailemos el "bimbó"

Los tres diputados autonómicos que IU tiene en el parlamento de Extremadura

En este país todos los partidos del establishment pactan entre sí como les viene en gana y nadie les pide cuentas. En cambio, todo el mundo le exige cuentas a IU, que es un partido que disgusta al establishment, cuando sus bases deciden que en ocasiones lo mejor es abstenerse o votar a sus candidatos gobierne quien gobierne.

De todos los partidos el más promiscuo es el PSOE, porque baila la yenka. Puede acordar con cualquiera (PP, independientes, tránsfugas, nacionalistas, regionalistas e IU) para, acto seguido, criticarlos a todos allá donde le venga bien porque pacta con otros. Resulta escandaloso que sea el partido más promiscuo del panorama nacional el que más le afee la conducta a IU cuando ésta, según su interesada opinión, no actúa con fidelidad, que siempre consiste en aupar al candidato socialista en apuros para que se calce los laureles del cargo perdido. Aunque sólo sea por amor propio no deberíamos tomarnos en serio las pataletas del PSOE cuando no consigue de nuestra parte el sustento que siempre cree merecer. Sólo faltaba que quienes nunca nos han votado ni piensan hacerlo dispongan sobre nuestra voluntad como si fuese la suya.

En cuanto al PP, a priori pareciera tener más restringido su ámbito de relaciones legítimas, aunque últimamente hemos visto que no le hace ascos a propuestas que ponen patas arriba su programa electoral. Cuando de lo que se trata es de alcanzar el poder el PP arrumba sus principios y principia a transigir, aunque sólo sea con guiños, monerías, requiebros y flores. Tales giros en su retórica no provocan en su cúpula ni una sola amonestación, ni en sus afiliados y simpatizantes la menor crítica. Tampoco se oyen voces que desafinen tanta armonía en los medios que lo amparan, que son muchos y poderosos. Esta visto que cuando la derecha política huele el poder y comadrea para conseguirlo, decreta un silencio de sepulcro que ensordece por su intensidad.

Y qué decir de los grupos "independientes" (que en su mayoría son escisiones o añagazas de la derecha de toda la vida, marcas blancas del producto original) y de los partidos nacionalistas y regionalistas de derechas, llamados a ser bisagras y andamios del PP y del PSOE, siempre dispuestos a echar una mano a cambio de un cargo, una cesantía o una competencia. Para ellos carta blanca y manga ancha porque, según sus valedores, siempre hacen política de Estado aunque hoy pacten con unos y mañana con los contrarios.

IU es arrastrada por el sistema electoral a la inanición política. Esto ocurre de continuo. Pero cuando se produce una gran polaridad, el sistema electoral lleva a IU a ocupar un espacio muy comprometido en el que se ve forzada a elegir entre Anás y Caifás, cuando sus simpatías están en otras esferas. Es de una crueldad refinada que el partido que más denuncia el bipartidismo sea colocado, por efecto de un sistema electoral perverso, en la tesitura de favorecer indirectamente al PP o al PSOE y de apuntalar el bipartidismo que tanto le perjudica.

IU debe salir de este dilema tramposo en el que otros nos quieren atrapar. Expliquemos que nuestra política de pactos se ajusta a un solo principio: la defensa del programa electoral y el respeto a la voluntad de las bases cuando son invitadas a expresarla. Por nuestra parte todo lo demás sobra. No seamos ingenuos o  temerarios imponiéndonos obligaciones que no somos capaces de cumplir. Huyamos como del tifus de un sistema de partidos caduco y dañino. Quitémonos el dogal que nos han puesto otros. No permitamos que los demás nos enreden en sus contradicciones y miserias.

Como no pongamos fin pronto a este estado de cosas acabaremos asumiendo que somos culpables no sólo de nuestros fracasos sino, también, de los ajenos.

Esta visto que en el baile de los pactos todos pueden arrimarse a todos, excepto IU que se ve condenada  a bailar el "bimbó" socialista, que es baile ya muy visto.

Si hay que bailar el bimbó que sea por una buena causa y porque lo queramos, no porque otros tuerzan nuestra voluntad.

Emilio Alvarado Pérez, es portavoz del grupo municipal y coordinador local de IU

lunes, 4 de julio de 2011

Izquierda Unida y el 15M

Una de las muchas asambleas del 15M en uno de los muchos pueblos de España
Es estupendo que la gente salga a la calle para hablar de política. Me alegra que los espacios públicos sean utilizados para discutir sobre las cuestiones colectivas que preocupan a los ciudadanos. Y me parece muy bien que tengamos temas de conversación mucho más serios que las frivolidades, mezquindades y pamplinas de siempre. ¡Viva el ágora! ¡Arriba la calle y abajo el salón de casa con tv! Que conste todo esto, de la manera más clara y entusiasta, con fervor incluso, para que se entienda en su punto lo que viene a continuación.

Muchos de los indignados de hoy se han echado a las calles porque están hasta el copetín y porque ven que el agua amenaza con tapar sus fosas nasales. La inmensa mayoría de ellos han salido a las plazas no por un proceso de reflexión intelectual sino como consecuencia del hartazgo que les produce un sistema que los condena y los ahoga. Su acto es de supervivencia (así hay que considerarlo) y pronto, si es que el movimiento quiere fructificar, tendrán que armarse de discursos y de razones que no caerán precisamente del cielo ni serán originalidades nunca antes oídas.

Por esta razón los indignados de hoy no ocuparon el espacio público antes, cuando estaba monopolizado por la derecha política y el clero, aunque antes no faltaran razones para tirarse a las calles y preocuparse por lo que se nos venía encima. Mucho tardaron en salir estos indignados, hasta el punto que llegó a especularse que la sociedad española, caracterizada por un individualismo cabileño grabado en su fibra genética, no iba a despertar de su indiferencia suicida aunque recibiera más palos que una estera.

Antes de que estos indignados salieran a las calles hubo llamamientos para ocuparlas. Es cierto que fueron tardíos y timoratos, pero los hubo. Procedían de los sindicatos, muy desprestigiados ante la opinión pública, y de partidos y movimientos sociales pequeños como IU, el Foro Social Mundial o ATTAC, por citar sólo a unos pocos, menguados por la trituradora del bipartidismo y por unos medios de comunicación tan parciales como deshonestos. Esos llamamientos, hay que decirlo, fueron en general un fracaso y tuvieron un seguimiento ciudadano más que discreto, con excepción de la huelga general. En ellos no había nuevos indignados sino los indignados de siempre, los que nunca se resignaron cuando nadie salía a la plaza pública a  denunciar la injusticia y el abuso.

Los indignados de hoy, que eran los resignados de ayer, no han descubierto el Mediterráneo. Como mucho le han usufructuado el fuego a Prometeo. Sus reivindicaciones, por lo que sabemos, son idénticas a las de los indignados de siempre y a las que lleva IU en su programa electoral casi desde su fundación. En orden a propuestas, por tanto, no hay novedad. Lo que cambia es que cada vez son más los enfadados que no se resignan a dar por bueno un sistema social que perjudica seriamente sus vidas. Señores indignados, bienvenidos al club de los indignados de siempre.

En los últimos meses se ha producido una transfusión silenciosa y anónima del programa de IU a los grupos de indignados y, por extensión, a otros partidos políticos que nada tienen que ver con ellos pero que desean pescar en el revoltijo general. La apropiación del programa electoral de IU llega a tal punto que nadie reconoce el hecho, ni siquiera la propia IU. Los indignados defienden la tasa Tobin, la dación en pago para cancelar las hipotecas, la reforma del sistema electoral, el control de las entidades bancarias, el derecho a la vivienda, la progresividad fiscal, los servicios públicos de calidad, el empleo con derechos y con remuneración adecuada, etc., propuestas todas que IU lleva defendiendo muchos años en medio de una soledad heladora.

Esta transfusión/apropiación ideológica, venturosa en última instancia, tiene un punto de injusticia porque a IU nadie le reconoce nada, ni siquiera sus aciertos. Propuestas de IU que en su momento fueron criticadas con desprecio y lenguarajos pasan hoy por respetables contribuciones al debate social. Lo que antes era malo hoy es bueno sólo porque lo defienden otros que, por lo demás, no se consideran ni de derechas ni de izquierdas sino todo lo contrario.

Incluso la propia IU ha caído en esta especie de abandono y de renuncia de sí un tanto mística, en la que por lo visto ha de ir pidiendo perdón porque los nuevos indignados coinciden con su programa. Un proceder que refleja una falta de orgullo muy preocupante que desanima a los que hemos luchado desde siempre por construir un mundo mejor con las pocas herramientas que tenemos a nuestro alcance, siendo una de ellas IU.

Pero hay una última cuestión a tratar. ¿Cómo es posible que IU no llegue a la ciudadanía cuando la ciudadanía parece darle la razón y, a la vez, cómo es posible que todo esto coincida con un vuelco electoral a favor de la derecha política como no se había visto en nuestro país desde el inicio de la democracia?

Que nadie interprete estas líneas como una jeremiada. Todo lo contrario. Soy de la opinión de que IU debe colaborar sin complejos con todos los indignados, los de antaño y los de hogaño, pero reivindicando su programa e incorporando lo bueno que salga de las asambleas ciudadanas. Nadie debería indignarse por ello.

Emilio Alvarado Pérez, portavoz del grupo municipal de IU

jueves, 30 de junio de 2011

Las recomendaciones laborales del Fondo Monetario Internacional (FMI)

Sede central del FMI en Washington. Obsérvese que el edificio tiene un cierto aire de ministerio soviético
El pasado 21 de junio el Fondo Monetario Internacional publicó su análisis sobre la economía española así como sus recomendaciones al gobierno de Zapatero para salir de la crisis. Según el FMI las políticas de recorte del señor ZP van por el “buen camino” pero son insuficientes, porque aún se debería profundizar y avanzar más en la reducción del gasto público así como emprender con “valentía” la reforma laboral.

Para el FMI los costes laborales en España son demasiado inflexibles, lo que constituye un efecto disuasorio para la contratación indefinida. Por eso el FMI pide que se aplique una reforma laboral “más valiente” que debería incluir los siguientes tres objetivos:

  1. Reducción de los costes por despido.
  2. Flexibilización de la negociación colectiva.
  3. Eliminación del vínculo existente entre la inflación y la revisión salarial.
En cuanto a la reducción de los costes por despido el FMI dice que debe situarse en la media de la Unión Europea, fijándose en un punto que incentive la contratación fija. Lo que elude el FMI en su recomendación es que el coste de despido que toma como referencia es el de los trabajadores con contrato indefinido, lo cual introduce un sesgo inadmisible en su análisis. Lo cierto es que nuestro mercado laboral se encuentra fuertemente segmentado y que en él priman los contratos temporales con un coste muy bajo de despido. Las sucesivas reformas laborales aprobadas en nuestro país han ido dirigidas a abaratar el despido lo que se traduce en eliminar progresivamente los derechos de los trabajadores, precisamente el eslabón más débil de la economía y sobre el que recae casi todo el peso de la crisis. En consecuencia, abaratar aún más el despido no supone mayor prosperidad potencial sino dejar una vía abierta a la posibilidad del despido libre y a la desprotección absoluta de los trabajadores.

El segundo tema, el de la flexibilización de la negociación colectiva, consiste en descentralizar la misma y llevarla al seno de cada empresa para, siempre según el FMI, lograr que la negociación de salarios se ajuste a las condiciones de cada empresa, siendo el trabajador quien debe negociar directamente con su patrón tanto salario como condiciones laborales, beneficios sociales, etc. Algo parecido a lo que ocurre en Estados Unidos, donde es la empresa la que ofrece a los trabajadores las compensaciones sociales y los salarios (seguros médicos, de vida, etc.) que éstos, en uso de su muy limitada capacidad de negociar, tienen que aceptar como un mal menor. La aplicación de esta doctrina conduce a la eliminación de la figura de los sindicatos como interlocutores válidos en la negociación colectiva, y al total desamparo de la clase obrera que se queda sin interlocutores capaces de defender sus derechos.

Y qué decir sobre la extinción del vínculo entre revisión salarial e inflación. A través de este método, aunque no del todo justo, se intentaba paliar la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores y pensionistas producida por la subida de los precios. Las recomendaciones del FMI van encaminadas a dirigir este vínculo a la “productividad”, lo que permitiría recuperar la competitividad y aplicar políticas más eficaces para el control de precios. De nuevo el FMI intenta convencernos de las bondades de una doctrina nociva, porque todo apunta a que este cambio conduciría a un empobrecimiento adicional de la clase obrera. Las empresas podrían bajar los salarios de manera indiscriminada aduciendo problemas de competitividad que, desde luego, dependen mucho más de la inversión productiva y de la aplicación de nuevas tecnologías y métodos de gestión que del montante de unos salarios cada vez más exiguos.

En resumen y en pocas palabras, el FMI insta al Gobierno de Zapatero a acabar con los derechos de los trabajadores y, de paso, con los sindicatos, endureciendo aún más las políticas neoliberales que son las que nos han llevado al estado de postración que ahora padecemos. Si aceptamos estas recomendaciones permitiremos que nuestras vidas sean gobernadas por los mercados y consentiremos también que la democracia se diluya y que el Estado social desparezca.

Las recetas del FMI son un “golpe del mercado contra el estado”. Por ello van  dirigidas directamente contra la línea de flotación del Estado, contra la democracia política y en definitiva, contra los trabajadores.

Miguel Ángel Márquez Sánchez, es militante de IU de Azuqueca de Henares

viernes, 24 de junio de 2011

El pacto del euro


Merkel, Zapatero y Sarkozy intimando en público. ¿En qué idioma se entenderán? Cómo no sea en lengua "neolib"

Tras los resultados electorales del pasado 22 de mayo y el preocupante triunfo de la derecha política, parece que hemos olvidado la crisis financiera que nos subyuga y la nueva oleada de recortes sociales que están por venir. Efectivamente, en nuestro país preocupa mucho más cuestionar la actitud de toda la clase política (aunque hay sobradas razones para poner en la picota a una parte de la misma) que reflexionar críticamente sobre un sistema económico que nos conduce a la ruina económica, social y ecológica. Por ello, no debemos olvidar las últimas “recomendaciones” de la UE para mantener un sistema financiero putrefacto que no para de golpear ferozmente a la ciudadanía y, a la vez, destruir lo poco que queda de un Estado de bienestar agonizante. Por eso es necesario conocer y analizar la última propuesta de reafirmación de las finanzas europeas por parte de unas élites políticas que han dado definitivamente la espalda a sus ciudadanos. Esa propuesta se llama pacto del euro.

¿En qué consiste realmente el pacto del euro?

Es un paquete de medidas acordadas el pasado 11 de marzo por los 17 países que forman la zona euro y con el que se pretende, según sus autores, mejorar la competitividad y "contribuir a un crecimiento más acelerado y sostenible a medio y largo plazo, generar niveles más elevados de ingresos para los ciudadanos y conservar nuestros modelos sociales", con el objetivo fundamental de “combatir la crisis y la deuda”. Este preámbulo no es más que retórica vacía y engañosa porque de lo que se trata es de aplicar las inútiles y dañinas recetas de siempre para mantener los privilegios de unos pocos, a saber, recortes sociales y planes de austeridad que han sido diseñados en los despachos de la canciller alemana Angela Merkel, para mayor gloria y beneficio de la banca alemana.

Los países firmantes del documento presentarán oficialmente sus compromisos esta semana y si nada cambia firmarán el pacto el próximo 27 de Junio. El gobierno de Zapatero, fiel lacayo de los dirigentes de la UE, ya se comprometió en marzo a tomar ocho medidas para cumplirlo. Entre ellas destacan debilitar la negociación colectiva, el retraso de la edad de jubilación o el enésimo plan para acabar con la economía sumergida.
Los puntos principales del pacto son:
·Establecer un sistema permanente de revisión de las pensiones aumentando la edad de jubilación, cosa que España ya ha puesto en práctica, y reducir el importe de las mismas cuando la situación económica así lo exija.
·Reforzar la reestructuración de las Cajas de Ahorro; es decir, avanzar en su definitiva privatización, rechazando la idea de una banca pública que permita canalizar la financiación a empresas y familias en momentos de crisis evitando así la asfixia de los productores y de los consumidores como consecuencia de la congelación de los créditos privados.
·Reducir las cotizaciones a la seguridad social y aumentar el IVA y los impuestos indirectos. ¿Qué significa esto? Que se reducirá aún más la capacidad adquisitiva de los salarios y peligrará la financiación pública de las pensiones. Por otro lado, se permite que sigan aumentando los impuestos indirectos que  gravan las rentas de todos los ciudadanos sin diferenciar el volumen de cada una de ellas. De esta forma ricos y pobres soportan el mismo tipo de carga impositiva o dicho en otras palabras no paga más el que más gana sino que, proporcionalmente, ocurre al revés. Estas nuevas exigencias vulneran principios constitucionales que están recogidos en nuestra carta magna como son el de capacidad económica y el  de progresividad.
·Reforma de la negociación colectiva y de las políticas activas de empleo: el Congreso acaba de aprobar el decreto-ley de reforma de la negociación colectiva con los únicos votos a favor del PSOE. Este decreto descentraliza la negociación colectiva, facilitando así el descuelgue de las empresas de los convenios sectoriales. Aquí el problema no radica estrictamente en flexibilizar la negociación colectiva sino en la imposición de un marco legal en el que los sindicatos no tienen ningún tipo de participación en la gestión y organización de las empresas. La conclusión es clara: de esta forma el trabajador queda indefenso frente al empresario.
Para Cayo Lara, el ‘Pacto por el Euro’ que, entre otras cosas pretende ligar salarios a la productividad, flexibilizar la negociación colectiva y ampliar la edad de jubilación en la eurozona, es “una vuelta de tuerca más” contra los derechos de los trabajadores."
Por su parte, el eurodiputado y portavoz de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo, Willy Meyer, señaló que la Europa Social “ha sido volada por los aires” y que “se viven momentos de excepción” después de que las grandes fuerzas conservadoras y socialdemócratas de Europa hayan sellado un pacto contra el estado social europeo. Ante este “ataque” la respuesta adecuada es pedir la opinión al pueblo europeo, mediante referéndum, porque “si se consulta a los europeos éstos dirán que no” al ‘Pacto por el Euro’, porque se trata de un acuerdo que requiere de reformas constitucionales en los Estados y del Tratado de la Unión Europea y, por ello, considero que la izquierda debe converger en la lucha contra este acuerdo con los sindicatos, tanto en el ámbito estatal como en el ámbito europeo.
Si a este paquete de medidas le añadimos las “nuevas recomendaciones” formuladas esta semana por el Fondo Monetario Internacional, que cuentan con el beneplácito de la Ministra Elena Salgado y con el apoyo del Partido Popular, la situación se agrava. El mensaje de los dirigentes europeos ante la crisis es claro: recortes salariales a los trabajadores y nuevas rebajas fiscales a los ricos y poderosos. Y no menos claro es el sometimiento del régimen bipartidista PP-PSOE ante tamaña injusticia, que no producirá otra cosa que más desigualdad y mayor empobrecimiento de la sociedad española.
María José Pérez Salazar, afiliada a IU de Azuqueca de Henares

lunes, 16 de mayo de 2011

Las promociones del PP

Lo queda de un edificio de 10 años de antigüedad. Foto J/C Cárdenas (EFE)

Acertamos al afirmar que el bipartidismo es una camisa de fuerza que degrada la democracia y que, en concreto, el Partido Popular, socio indispensable del tinglado a dos que nos asfixia, aprovecha cualquier resquicio para hacer campaña a su favor aunque sea a costa del dolor ajeno.

Tras los trágicos sucesos de Lorca todos los partidos políticos suspendieron sus actos de campaña en solidaridad con las víctimas. Oficialmente el PP suscribió esta decisión pero en realidad se fue corriendo a Lorca a hacer campaña del modo más miserable: por un ventanuco y haciendo como si no. El presidente de los populares acudió a la localidad murciana el pasado jueves 11 de mayo alrededor de las nueve de la mañana. Una vez allí se incorporó a una reunión que mantenían los miembros del gobierno en el control de mando con representantes de la Guardia Civil, militares, con el presidente de la comunidad, Ramón Luis Valcárcel y con el alcalde de la ciudad, Francisco Jódar, ambos también del PP. Tras permanecer un cuarto de hora en esa reunión el señor Rajoy decidió “no perder el tiempo” y recorrió en solitario los lugares más afectados. Por “casualidades de la vida”, ese paseo fue retransmitido en directo por los servicios de prensa del PP en su web y numerosas fotos del presidente de los populares, junto con la vicesecretaria Ana Mato saludando a niños inmigrantes cuyas viviendas se habían visto afectadas a consecuencia del terremoto, se colgaron de inmediato en la web y en la página oficial de facebook del líder del PP. Todos los medios en su poder se hicieron eco de la visita.

Haciendo uso del lenguaje ambiguo al que nos tienen acostumbrados, los señores del PP diferencian el “no hacer campaña” del “hacer promoción”. Para ellos una cosa no quita la otra. En Cataluña criminalizan a los inmigrantes y en Lorca les dan la mano con tal de salir en la foto; en el País Vasco firman un acuerdo con el PSOE contra la ETA y en Madrid acusan al PSOE de ser una sucursal de la ETA; en campaña dicen defender a los débiles pero donde gobiernan ayudan a los poderosos; en economía dicen ser liberales pero cuando tienen la más mínima ocasión malbaratan el patrimonio público en beneficio de sus amigos; cuando pontifican dicen estar a favor de la libertad de información pero allí donde gobiernan regalan frecuencias a sus allegados y dirigen medios públicos que dan cobertura a la inmundicia; en sus propagandas nunca se cansan de afirmar el principio de la frugalidad en el gasto pero en la práctica amparan a sus corruptos que roban a dos manos del tesoro público; finalmente, en sus programas defienden la separación de poderes y cuando una sentencia no les gusta crucifican a los jueces o a los policías molestos. Será que para el PP, también en estos asuntos, una cosa no quita la otra.

Una vez más la falsedad, la insensatez y la insensibilidad del PP ante las tragedias sociales han quedado muy bien reflejadas en las actuaciones de su líder.

María José Pérez Salazar es candidata de IU a las elecciones municipales en Azuqueca de Henares y a las regionales

miércoles, 11 de mayo de 2011

Una farsa radiactiva

Militantes del PP de Yebra contrarios al basurero nuclear. Foto de N. Izquierdo
Hace unos días recibimos en nuestros buzones una carta firmada por Santiago Domínguez, militante del PP y natural de Yebra, en la que denuncia los embustes de la señora De Cospedal  y de Antonio Román a propósito de la instalación de un basurero nuclear en su pueblo.

La carta del Sr. Domínguez viene a decir lo siguiente:

  1. El Alcalde de Yebra, del PP, propuso a su pueblo para albergar el basurero radiactivo en contra de la mayoría de sus vecinos.
  2. Esta decisión, además de un peligro, es un disparate.
  3. Los pueblos que viven de las centrales nucleares padecen un miedo y un peligro constantes.
  4. Lo que aportan las centrales nucleares a los pueblos en los que se instalan es pan para hoy y hambre para mañana, además de hipotecar el futuro de los territorios concernidos.
  5. Antonio Román y Dolores de Cospedal se dedicaron desde el principio a dar largas sobre el asunto y a ocultar sus verdaderas intenciones sobre el cementerio nuclear.
  6. Un basurero nuclear es una instalación peligrosa.
  7. A De Cospedal este asunto no le preocupa porque sólo pisa nuestra provincia de visita y para dar mítines, y luego se vuelve a su piso en el centro de Madrid.
  8. Lo que más les preocupa a los dirigentes del PP son los votos que vayan a obtener en estas elecciones.
  9. Si los dirigentes del PP no cambian su opinión sobre el basurero nuclear no deben recibir el voto de nadie, empezando por los votantes del PP.
No conozco al Sr. Domínguez. Estoy seguro de que mis ideas distan bastante de las suyas pero eso no es impedimento para concluir que habla con sinceridad y que denuncia, con toda razón, la impostura de unos dirigentes, los suyos, que se creen con derecho a reírse de los mortales. El Sr. Domínguez confirma en su misiva lo que ya sabíamos: que De Cospedal y Román han mentido, manipulado y engañado a los suyos y a los demás sobre la cuestión del basurero nuclear. Y yo añado a lo dicho por el Sr. Domínguez que De Cospedal y Román se han comportado de igual forma en temas tan importantes como los trasvases o la reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha, por poner un par de ejemplos que se me vienen a la memoria.

Sobre el basurero nuclear los señores del PP de Azuqueca de Henares han intentado jugar a dos barajas. Y como a cualquiera aclimatado a la trampa se les ha visto el plumero. Decían oponerse al cementerio pero, a la vez, se veían en la obligación de defender a sus jefes pro-nucleares y pro-basurero por eso de quedar bien ante los que mandan y validan las listas electorales. De los diez concejales del PP salvaría a Gabino Cogollo. Creo que se oponía sinceramente a la instalación del basurero en nuestra provincia. El resto, los otros nueve, incluido el no-portavoz, el Sr. Moraga, siempre han guardado silencio ante un asunto tan comprometedor para ellos. Al defender una cosa y su contraria, el PP azudense se obligó a componer “sermones patéticos, guisotes contrahechos” o a callar sobre el basurero radiactivo. Es lo que tiene embutir contradicciones en la fina tripa de la lógica. A Gabino Cogollo le tocó desempeñar el papel (más bien papelón) de encubridor de una farsa y a Moraga el de figurante mudo. Ambos representaron una mala obra y ahora uno de sus compañeros, D. Santiago Domínguez, afea la conducta de todos sus camaradas.

Los que denunciamos estos embelecos teníamos razón. Pero al Sr. Moraga todo esto parece importarle un pimiento. Nunca dijo ni una sola palabra sobre el basurero nuclear, nunca denunció la farsa de su partido y ahora busca el apoyo de su jefa, la señora De Cospedal, para que le haga en Azuqueca de Henares la campaña que él no es capaz ni de imaginar. 

Me voy a permitir un último comentario sobre este asunto. ¿Cómo es posible que algo así no haya trascendido a los medios? La respuesta es evidente: el PP y el señor Moraga están sobreprotegidos por unos medios de comunicación parciales y amigos. Si la izquierda hubiera incurrido en la centésima parte de estas contradicciones habría sido conveniente linchada por los mismos medios que hoy callan y tapan. Plumas y firmas no faltarían para ponerse en faena contra una izquierda inconsecuente. Lo triste es que ya no llama la atención que esas plumas y micrófonos sean tan modosas ante la contradicción flagrante de los que considera cercanos.


Emilio Alvarado Pérez, Primer Teniente de Alcalde, Concejal de Cultura y Otros Servicios (Mercadillo municipal) y candidato a la alcaldía de Azuqueca de Henares

martes, 10 de mayo de 2011

Entrevista en Guadalajara TV


El 9 de mayo me entrevistó Guadalajara TV. Siete minutos para contar lo importante. Vuelvo a comprobar que es más difícil abreviar que decirlo todo. 

Por imposición del bipartidismo (PSOE-PP) hemos sido censurados en el debate entre candidatos en nuestra ciudad. El bipartidismo es una tapadera de fórmulas vacías creado para encubrir un sistema de reparto de cargos y prebendas, que aleja a los ciudadanos de la política y que solidifica premisas superadas. El bipartidismo es la camisa de fuerza que se le pone a una sociedad que cambia más deprisa que sus élites. A pesar de tanta mortaja y tanto vendaje se corre el riesgo de que un vendaval social acabe con el tinglado PP-PSOE. 

Así las cosas y por decisión antidemocrática de los partidos de la nueva restauración, no nos queda otra que contentarnos con los monólogos. 

Emilio Alvarado Pérez, Primer Teniente de Alcalde, Concejal de Cultura y otros Servicios (Mercadillo) y candidato a la alcaldía de Azuqueca de Henares

domingo, 8 de mayo de 2011

Al pueblo... pan y circo


Iniciada la campaña electoral volvemos a ser espectadores de un reiterado bipartidismo que intenta desviar la atención de los ciudadanos ante el temor de que las verdaderas alternativas políticas se difundan como deben y obtengan más votos en las próximas elecciones. Lejos de formular propuestas y con todos los medios de comunicación en su poder, tanto públicos como privados, el PP y el PSOE intentan centrar la atención del electorado en el terrorismo nacional e internacional, un tema que afecta a la sensibilidad de la gente, con el único fin de ocultar que no tienen nada que ofrecer a la ciudadanía excepto un programa vacío que sólo se nutre de los “dimes y diretes” del otro. Las campañas, aderezadas de este modo, se convierten en un circo.

La fuerza de los medios de comunicación en España quedó demostrada con ocasión del referéndum de la OTAN. Cuando empezó la campaña, el 75% de la población se manifestaba en contra de nuestro ingreso en la organización militar. El día de la votación los medios habían conseguido dar la vuelta a la tortilla. Los procedimientos los conocemos: mentiras, medias verdades, proliferación de unos, silencio de otros..., en definitiva, manipulación.

La estrategia de la distracción es el elemento primordial de control social de las dos élites políticas españolas. Lo importante es mantener al público ocupado sin tiempo para pensar. Al pueblo... “pan y circo”.

Que los medios de comunicación son un arma de manipulación masiva al servicio de los partidos mayoritarios no es un secreto. Pero no sólo ocurre eso. En las altas esferas del poder se produce un maridaje siniestro entre élites políticas apoltronadas, multinacionales, grupos de presión, bancos y medios de comunicación masivos, siendo estos últimos el canal por el que se inoculan a la población valores, principios, realidades fabricadas y mensajes subliminales. El propósito es evidente: crear un estado ideológico nuevo o una situación de trance que permita que nos cambien el pensamiento para que compremos sus productos, comulguemos con sus ideas y creamos sus justificaciones ante hechos injustificables. A esto se le llama manipulación de la opinión pública a escala global.

Siempre se dijo que la democracia es un régimen de opinión. Hoy día la democracia ha degenerado en un régimen de opinión manipulada. ¿Acaso no nos hemos percatado de que ya no existen periodistas sino opinadores al servicio del poder de turno, y que no existen medios independientes sino empresas de comunicación que viven de la publicidad y de los favores del poder?

En esta idea se basa la moda de las encuestas. Las encuestas no se hacen sólo para ver qué se piensa, sino para modificar el pensamiento en la dirección deseada. En las encuestas, como en la física cuántica, rige el principio de incertidumbre de Heisenberg: no podemos saber a la vez dónde está situada una partícula y cómo se mueve porque nuestra observación interfiere y modifica la realidad. Una encuesta es a la vez observación de la realidad y alteración de la misma. Muchas encuestas apuntando en la misma dirección asientan esa dirección, sea verdadera o errónea. Es la interacción entre el sujeto y el objeto, tan conocida en las ciencias sociales.

Si a esto le sumamos el “pucherazo a la española” legalizado por la actual Ley Electoral, que hace que unos votos valgan diez veces más que otros, queda claro lo que pretende la dualidad partidista y antidemocrática con la que cuenta España.

Por mucho que se empeñen en hablar de democracia y de pluralismo político, los dos grandes partidos políticos, PSOE y PP, manejan a su antojo a los medios para acallar las voces de otras agrupaciones políticas y, sobre todo, la de la nuestra, la de Izquierda Unida.

En definitiva, el bipartidismo nos aburre con unas campañas mediáticas cada vez más absurdas y ajenas a los problemas y cuestiones sociales. Esta es la democracia tonta en la que vivimos y que ambos partidos defienden, olvidándose de manera consciente de la falta de participación social.

Desde Izquierda Unida creemos que es posible incentivar la participación ciudadana más allá del momento del voto, acercándonos a los colectivos más pequeños, a los sin voz, a los más desfavorecidos, defendiendo los servicios públicos y una administración al servicio de los ciudadanos. Y ello aunque le pese al señor Moraga, candidato a la Alcaldía de Azuqueca de Henares por el Partido Popular, que hace un uso malintencionado de la información, como no podría ser de otra manera, para intentar engañar al electorado con un programa vacío, sin ideas para salir de la crisis y en el que se oculta la única propuesta cierta de su partido: LA PRIVATIZACIÓN  Y LA  DESTRUCCIÓN DE SERVICIOS PÚBLICOS.

Por mucho que manipulen la información no silenciarán la voz de Izquierda Unida.

María José Pérez Salazar es candidata de IU a las próximas elecciones municipales y regionales

sábado, 7 de mayo de 2011

El 6 de mayo comenzó la campaña electoral


Cada vez soy más de la opinión de que las campañas electorales incluyen elementos que forman parte de una liturgia política trasnochada que nadie se atreve a desechar pero que, en secreto, casi todos damos por  perfectamente ridícula e incluso inútil. La pegada de carteles, que marca siempre el inicio de campaña, es ya un rito vacío de contenido. A los mítines van los convencidos, y no siempre. Las banderolas y pancartas con que se adornan las ciudades reflejan el poderío económico de cada partido. Antaño, probablemente, las campañas significaban algo distinto: entrega, ideales, pasión, ideología, principios. Hoy, en cambio, son vestigio de un pasado que se fue: máscaras y sombras. Además, la sociedad ha cambiado mucho y las estrategias de comunicación actuales poco tienen que ver con las de ayer. No juzgo si son mejores o peores. Sólo subrayo que son distintas.

Fuerzas políticas como Izquierda Unida ven con mucha claridad este cambio y la necesidad de adecuar la comunicación política a un entorno diferente. Pero se topan con un obstáculo formidable: carecen de canales de comunicación potentes y estables para difundir sus principios políticos día a día, entre campaña y campaña. Dicho de otro modo: no tienen la posibilidad de hacer la mejor campaña posible que consiste en estar presente a diario en las conversaciones de los ciudadanos. Con esto no quiero decir que IU haya de estar forzadamente donde no debe. Simplemente afirmo que si IU sufre el veto constante de los medios de comunicación privados no le queda más remedio que estar en la campaña electoral como uno más, compitiendo con el PP y con el PSOE que, por otra parte, no sufren ninguna restricción informativa ni antes de la campaña ni después de ella. Es obvio que en la batalla del conocimiento público de las diferentes ideologías el bipartidismo juega con las cartas marcadas y haciendo trampas.

Solemos quejarnos de la parcialidad de los medios públicos de comunicación. Seguro que en la mayoría de los casos las lamentaciones y denuncias se ajustan a la verdad. Pero a los medios privados no les aplicamos igual exigencia. Pareciera que las empresas privadas de comunicación, al conceptuarse libres, llevaran sobre su cabeza el sancta sanctorum de la honorabilidad y quedaran exentas de acatar una deontología de mínimos. Digo esto porque produce vergüenza contemplar y soportar la parcialidad descarada con que se conducen la inmensa mayoría de la prensa “libre”, de las radios “libres” y de las televisiones “libres” de nuestro país. Su única “libertad” consiste en el “libertinaje” para quebrar las reglas más elementales de la decencia periodística, apoyar al amigo, destruir al enemigo, hacer caja, cobrarse favores, intoxicar cerebros y pisotear la información. La libertad que se arrogan es liberticida. Cierto es que unos medios se conducen con más descaro que otros en esta carrera hacia la desvergüenza absoluta pero, al cabo, el pecado de todos es común. Cuando el objetivo es manipular las conciencias las primeras víctimas son la información, la verdad y la libertad.

PSOE y PP no sólo coinciden en su apuesta por el bipartidismo. También se asemejan en que tras ellos hay grupos mediáticos privados que los apoyan con más o menos entusiasmo. Sobre este particular, hay una diferencia apreciable entre el PSOE y el PP. El entramado mediático de prensa, radio y televisión que sostiene al PP es mucho más fuerte, numeroso y virulento. Sus medios llevan años haciendo campaña agresiva a su favor, sin pudor, sin complejos, con ratimangos chulescos a los que se ha acostumbrado una buena porción de la ciudadanía española. Tantos años de bombardeo ideológico han acabado por destruir los pilares del buen gusto y de la imparcialidad. Pagaremos muy cara tal demolición.

Lo antedicho viene a propósito de algo que ha sucedido en Azuqueca de Henares y que tiene que ver con la campaña electoral. Como en ocasiones anteriores, los grupos con representación municipal (IU, PSOE y PP) en cumplimiento de lo que dictamina la ley electoral, teníamos que enviar un plan de campaña a la Junta Electoral Provincial, y para tal fin nos reunimos en Junta de Portavoces. Como portavoz de IU aproveché la ocasión para plantear que hubiera un debate ante los ciudadanos en el que participaran al menos los portavoces de las fuerzas políticas con representación municipal. Lo que salió a la luz tras hacer una propuesta tan inocente me escandalizó: el Sr. Moraga, portavoz del PP, dijo que se negaba a debatir en público con IU en general y conmigo en particular, y el Sr. Bellido me informó que el PP y el PSOE ya habían acordado debates sólo entre ellos dos bajo el paraguas de Popular TV, cadena de los obispos.

Considero gravísimo lo que ocurrió en esa Junta de Portavoces y por eso debo denunciarlo. El Sr. Moraga, una vez más, demostró cobardía política y ser persona sin talla ni fuste para asumir cargos públicos. El Sr. Bellido, por su parte, jugó al bipartidismo en plena campaña electoral, en perjuicio de fuerzas políticas que como IU merecen respeto por lo que son y por lo que representan. Y la tele de los obispos, finalmente, mostró de nuevo su verdadero propósito: ser báculo espiritual de la derecha y valladar de IU.

Al final, por imposición bipartidista no habrá debate a tres en Azuqueca de Henares. Los ciudadanos azudenses, por tanto, se perderán aquello que no debe faltar en una democracia y en una campaña electoral: el contraste público de ideas sin exclusiones ni censuras. A cambio tendrán banderolas, pancartas, eslóganes y monólogos.  

PD. Quiero transmitir mi más sincero pésame y el de la organización a la que represento a la familia de Pedro Guereñu Larraga, concejal del PSOE en Azuqueca de Henares entre los años 1991-2003, fallecido el 6 de mayo. Descanse en paz.

Emilio Alvarado Pérez, Primer Teniente de Alcalde, Concejal de Cultura y otros Servicios y candidato a la alcaldía por IU

viernes, 6 de mayo de 2011

El pueblo no debería tener miedo


En la película “Siko” de Michael Moore, Tony Benn, histórico miembro del Partido Laborista Británico, ex-ministro y ex-parlamentario del Reino Unido hace la siguiente reflexión: “Creo que la democracia es lo más revolucionario del mundo. Mucho más revolucionaria que las ideas socialistas o que las ideas de cualquiera. Si tienes poder lo usas para satisfacer tus necesidades y las de tu comunidad. Esta ha sido siempre la idea capitalista de tener elección. Debes tener elección y eso depende de la libertad de poder elegir. Si estás agobiado por las deudas no tienes libertad para elegir. Las personas endeudadas se desesperan y las personas desesperadas no votan. Siempre dicen que debería votar todo el mundo, pero creo que si un pobre de Gran Bretaña o de EE.UU se animara y votase a alguien que representara sus intereses habría una autentica revolución democrática. Por tanto, no quieren que eso ocurra y mantienen a la gente desesperada y pesimista. Para controlar a la gente hay que hacer dos cosas: primero asustarla y luego desmoralizarla. Una nación educada, saludable y confiada es más difícil de gobernar y esa idea está en el pensamiento de algunas personas. No queremos gente educada, saludable y confiada porque no podríamos tenerla bajo control. El 1% de la población mundial es dueño del 80% de la riqueza. Es increíble que la gente lo tolere pero son pobres, están desmoralizados y tienen miedo. Por lo tanto, piensan que lo mejor es obedecer y esperar a que la suerte les acompañe”.

Esta palabras de Tony Benn pueden parecer crudas pero no por ello menos reales. Estamos en una espiral maldita y hemos de ser conscientes de ello. La manipulación informativa, la crisis económica y la corrupción de algunos políticos hacen de caldo de cultivo de algunas ideas retrógradas y peligrosas que desalientan la participación ciudadana. La consecuencia es el desprestigio de la democracia y de lo que ésta representa.

Por difícil que nos parezca, la realidad se puede cambiar. Para procurar el cambio nunca hay que confiar en que vendrá de la mano de quienes representan y promueven el capitalismo y utilizan el poder en su favor. Los poderosos ya tienen el camino andado. Somos nosotros, las trabajadoras y los trabajadores, particularmente los jóvenes, acuciados por las deudas y el desempleo, pero no por ello carentes de principios e inquietudes, quienes tenemos la oportunidad de revertir la situación y conseguir una sociedad más justa, en la que no sólo el 1% de la población sea dueño y señor del mundo. ¿Cómo se consigue alcanzar este ideal? Tan sencillo como valiéndonos de la libertad que las leyes nos atribuyen para ser concientes de lo que nos pasa.

Algunos creen en la libertad de mercado que aplasta al ser humano. Nosotros creemos en la libertad del ser humano como ser social, y creemos también que es el momento de confiar en nuestras posibilidades e iniciar una revolución democrática desde abajo, que ponga a las personas por delante de los intereses económicos y de los mercados, porque como dijo el psicólogo social Erich Fromm, “hay que perder el miedo a la libertad”.

Miguel Oscar Aparicio, Valentín Garrido, Iñaki Mañas, Darío Bravo, Rubén Espejo y Edgar Fernández, jóvenes integrantes de la candidatura de Izquierda Unida al Ayto. de Azuqueca de Henares

martes, 3 de mayo de 2011

El Plan Astra y los embrollos del PP

La policía local de Guadalajara en acción multando a un peligroso autobús de viajeros 

La justicia acaba de sentenciar la anulación del decreto del Alcalde de Guadalajara que prohibía a los autobuses del Plan Astra parar frente al Hospital Provincial. La resolución judicial puede recurrirse ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha.

Dicho en otras palabras, el boicot del Alcalde del PP de Guadalajara a los autobuses del Plan Astra no sólo fue un abuso de autoridad y un disparate sino que, según el juzgado de lo contencioso administrativo que acaba de emitir su fallo, resultó una ilegalidad como la copa de un pino. Este boicot ha perjudicado gravemente a los ciudadanos de Azuqueca de Henares que se trasladan al hospital provincial en esos autobuses y, también, a los conductores, que han sido multados caprichosamente por orden del Alcalde del PP, sumando sanciones por un montante de 150.000 euros.

Esta noticia tiene un gran interés y ha de glosarse como merece.

Todo arranca desde el instante en el que se pone en marcha el Plan Astra, servicio público de transporte interurbano que tiene por misión conectar mejor los pueblos de la provincia con la capital y con aquellas ciudades que, como Azuqueca de Henares, son sede de servicios de carácter comarcal.

El Plan Astra es de interés general y la única objeción que se le puede plantear es que debería haber existido mucho antes. En todo caso, el buen sentido apunta a que todos deberíamos felicitarnos de su funcionamiento.

Pero como decía el metafísico, la felicidad no puede ser plena. Desde el primer momento, el Alcalde del PP de Guadalajara puso todo tipo de objeciones al natural desarrollo de un servicio más que necesario. Parecía que le molestaba que los vecinos de Azuqueca de Henares tuvieran la posibilidad de apearse de unos autobuses públicos al lado de un hospital que es tan suyo como del resto de los ciudadanos de la provincia. Y parecía también que el regidor del PP necesitaba provocar una bronca con una administración rival para arañar unos votos y elevar un punto la mala imagen de la política y de los servicios públicos.

En su abuso, al Sr. Román no le importó lo más mínimo tomar a los ciudadanos como rehenes y dañar a los chóferes que conducen los autobuses, poniendo en peligro sus puestos de trabajo bajo una montaña de multas de tráfico. Por lo visto, algunos se creen descendientes del Cid, de Bernardo y de Gofredo para hacer lo que les venga en gana, llevándose a terceros inocentes por delante si es menester.

Para vestir su atropello el Sr. Román pretextó una serie de socaliñas y de martingalas como que la seguridad de las paradas era muy precaria y que por eso ordenaba multar a los autobuses. Lo extraordinario del caso es que esas paradas fueron autorizadas tiempo atrás por un compañero de su partido que también fue Alcalde de Guadalajara, el Sr. Bris, y que eran utilizadas a diario y con completa normalidad por autobuses procedentes de Molina de Aragón, Pastrana y Horche. Es decir, esas paradas eran seguras excepto cuando en ellas comenzaron a apearse los vecinos de Azuqueca de Henares.

IU de Azuqueca de Henares esperó tres meses a que se serenasen los ánimos, en el convencimiento de que al Alcalde de Guadalajara se le pasaría la rabieta y su fiebre sancionadora sin cuento. La intención fue loable pero vana. Así que se nos acabó la paciencia. No podíamos consentir que nuestros vecinos fuesen ninguneados por la soberbia ajena y que el servicio de transportes peligrase hasta el punto de la suspensión. Y como consideramos este asunto una cuestión de honor lo llevamos a un Pleno municipal, celebrado el 24 de junio de 2010, bajo la forma de una moción conjunta (PSOE-IU) en la que pedíamos llanamente que el Alcalde de Guadalajara se dejase de multas y que resolviera sus cuitas con la administración autonómica de manera civilizada. Intentamos que los concejales del PP de Azuqueca de Henares se sumaran a estas peticiones, en el convencimiento de que también defenderían el interés de sus vecinos por encima de todo. Pero no ocurrió así. El Sr. Moraga, siempre al retortero de su jefe de filas, el Alcalde de Guadalajara, presentó ante el pleno una contra-moción redactada desde la capital de la provincia en la que Azuqueca de Henares desaparecía y sus vecinos se esfumaban. En el colmo de la adulteración, el Sr. Moraga acusó a los casi 3.000 vecinos de nuestra ciudad que protestaron ante la cencerrada del Sr. Román de ser mentes cándidas, almas flojas y menguadas proclives al engaño y la manipulación. Ese día, una vez más, quedó claro que al Sr. Moraga los intereses de los vecinos de Azuqueca de Henares le importaban un comino. Dicho de otro modo: ese día el Sr. Moraga cometió traición.

¿Qué tiene que decir el Sr. Moraga ahora que, un año después, la justicia ha restaurado la legalidad y ha puesto a cada uno en su sitio, incluido él mismo?

Mientras tanto, el Sr. Román, jefe del Sr. Moraga y responsable del abuso, anuncia que hará campaña electoral en Guadalajara invitando a cañas y a comer a quienes lo soliciten.

¿Cómo no va a estar la política en el muladar?

Emilio Alvarado Pérez, Primer Teniente de Alcalde, Concejal de Cultura y Otros Servicios y candidato a la alcaldía de Azuqueca de Henares

lunes, 2 de mayo de 2011

Curiosidades de la vida


Aunque la campaña electoral no ha comenzado, el PP utiliza cualquier circunstancia, por delicada que sea, para politizarla en el peor sentido. Su proceder es evidente: pescar en lo turbio para atribuirse méritos que no le corresponden, engañando al respetable y restando crédito a sus adversarios, sin que importen el cómo y el cuándo. Política moderna, según ellos. Política de siempre, degradada, según nuestra opinión. Luego, los mismos que así actúan se lamentarán de la pésima imagen de los políticos, cuando ellos mismos crearon tal estado de opinión. Sepulcros blanqueados.

El Sr. Moraga se enorgullece de haber estado en la manifestación de Madrid “apoyando”, según él, a las víctimas del terrorismo. Pues debiera saber el Sr. Moraga que hay muchas familias víctimas del terrorismo que no se reconocen en esas manifestaciones de las que, por cierto, huye como de la tormenta su máximo superior. ¿Qué orgullo cabe mostrar cuando se apoyan la difamación, el insulto gravísimo y la utilización desvergonzada del dolor ajeno? Sentimos decirlo pero en lo tocante al terrorismo hay actitudes y opiniones de algunos representantes del PP que dan bochorno, y que avergüenzan incluso a sus mismos compañeros en el País Vasco. ¡Qué contradicción! Mientras ETA está contra las cuerdas, en sus últimos estertores, el PP acusa al Gobierno de oscuras connivencias utilizando como prueba los datos y opiniones que proporciona la banda terrorista. Mejor no seguiremos, por prudencia, razonando sobre este asunto, no vaya a ser que la verdad descarnada se manifieste y escandalice. En materia terrorista, que es un tema de Estado, sólo hay un camino: el respeto a la ley, el hablar poco y el ayudar mucho para que esta lacra desaparezca para siempre. Lo demás ofende, mancha y sobra.

Ya nos hemos enterado de que el Sr. Moraga va a Madrid a manifestarse (seguimos sin saber por qué no lo hizo en Azuqueca de Henares, al lado de los trabajadores amenazados por ERES, cuando tuvo la oportunidad). Acto seguido, el Sr. Moraga critica el hermanamiento de nuestra ciudad con el Real Sitio de San Ildefonso de Segovia. ¿Qué hay de malo en hermanarnos con esa bella ciudad de la que proceden tantos vecinos que también lo son de la nuestra? ¿Qué le molesta exactamente de este asunto? Incomprensible.

Si algo ha demostrado el Sr. Moraga en esta legislatura es que no sabe cómo enfrentarse a la izquierda, a Izquierda Unida. También ha quedado demostrado lo inverso: es IU quien le tiene bien tomada la medida. Por ello, el Sr. Moraga huye de los debates, se amorra en los plenos o traspasa su condición de portavoz como el que endosa una obligación insoportable. Todo con tal de no hablar ante testigos, no vaya a ser que se le entienda. Como no sabe enfrentarse noblemente a Izquierda Unida, el recurso del Sr. Moraga consiste en utilizar las infamias publicadas por otros para desprestigiar nuestra labor en el gobierno y nuestra credibilidad frente a los ciudadanos. Utiliza material de segunda mano, de ocasión y de derribo, puro contrabandismo ideológico para sostener el disparate. O dicho en castizo, tira la piedra y esconde la mano. Muy gallardo.

Para criticar a IU el Sr. Moraga hace suyo un texto del Sr. Corrochano, partidario del PP que anda camuflado en la UGT en el Ayuntamiento de Azuqueca de Henares, en el que se afirma que el voto a IU es un voto inútil que, además, va en contra de lo público. Sí, han leído bien: el Sr. Moraga, representante de una derecha que desprecia lo público, nos critica porque dice que no defendemos lo público con el celo que merece tan alta causa. Y para sostener la malicia cita como autoridad interpuesta a un señor sindicalista que afirma sin embozo que en nuestra ciudad debería gobernar el PP. Es un fastidio tener que contar todos estos detalles escabrosos pero si no se hace, si la explicación no es completa, corremos el riesgo de que no se entienda nada. En estos asuntos más vale una mala historia que una historia embrollada. Lo importante es reflejar la realidad aunque ésta sea fea.

Lo diremos una vez más. Izquierda Unida se preocupa y se esfuerza por encontrar una salida social a la crisis, por fomentar los servicios públicos y por velar por los intereses de la ciudadanía. El voto a Izquierda Unida es un voto útil porque somos la única fuerza política de ámbito nacional que planta cara al neoliberalismo. El voto a Izquierda Unida es un voto en legítima defensa porque con él estaremos mejor y más preparados para escapar de las garras del mayor depredador de la humanidad que no es otro que el capitalismo de casino.

Llegados a este punto nos gustaría preguntarle al PP qué entiende por público. Si el Sr. Moraga no contesta, cosa muy de esperar, nos basta con mirar a nuestros vecinos. No hay que ir muy lejos para ver cómo se las gastan algunos de sus “grandes”. Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón están destruyendo Madrid con la puesta en marcha de fórmulas de privatización en sectores que son básicos para el conjunto de la ciudadanía: educación, sanidad, etc. Añadamos a esto sus pretensiones de crear un “bachillerato de excelencia” para encubrir la destrucción de la enseñanza pública, el “confinamiento” de los indigentes por hacer un uso privativo de las aceras públicas o cualquier otra ocurrencia similar. Los ramalazos antisociales y antidemocráticos de la derecha son cada vez más descarados.

Pero insistimos: a los populares les sirve todo con tal de alcanzar la mayoría absoluta. Caminan de la mano del poder económico (los banqueros y los grandes empresarios desvinculados de sus países), máximos responsables de la crisis. Una vez conseguido su objetivo privatizarán una buena porción del sector público poniendo en jaque al Estado del Bienestar.

Y lo harán porque según el Sr. Moraga “todo en esta vida es mejorable”.

María José Pérez Salazar, militante de IU y candidata a las elecciones municipales, y Emilio Alvarado Pérez, Primer Teniente de Alcalde, Concejal de Cultura y Otros Servicios y candidato a la alcadía de Azuqueca de Henares